Juramento es una banda de Power Heavy Metal de Cordoba Argentina con nivel internacional, tenemos el demo para escuchar, fotos y proximas fechas, biografía, recitales, los integrantes, multimedia, letras, contactos, libros de visita y un foro.

 

Mas allá de los límites de la fantasía

La coronación de Alexia

Más allá de los límites de la fantasía, existe una generación de hombres, druidas, elfos, y dragones, que luchan por la continuidad de sus razas, sueños y costumbres. En nuestro lenguaje su planeta se llama Dominaria la tierra prometida.
En un principio los reyes de todas estas razas unieron sus fuerzas a grandes hechiceros con quienes comenzaron a forjar un nuevo destino para Dominaria.
Estos hechiceros eran los protectores de cada pueblo y extraían maná de la tierra para obtener sus poderes y de esa manera defendían a sus pueblos.
Todo era prospero en la tierra prometida hasta que la sombra de Phirexia cayó sobre ellos como una gran garra con el poder de los dioses oscuros guardándola. En ese momento las razas de las tierras prometidas comenzaron a luchar por generaciones junto a esos grandes hechiceros y guardianes durante largas, muy largas edades.
Los phirexianos invadieron una y otra vez con todas sus fuerzas el planeta de Dominaria hasta que ya no resistió; pues la orden phirexiana era terriblemente poderosa y su magia devastadora, llena de maldad y ambiciones que le quemaba por dentro y los consumía en sus ansias de gobernar la galaxia a cualquier costo, pues ellos sabían que si había alguien en toda la galaxia capaz de resistirse a su orden estos se encontraban en Dominaria.
Fue en ese momento en que la desesperanza de todas las razas de la tierra prometida abatió por completo al planeta, y comenzó a marchitarse con una tristeza casi inimaginable, todos los bosques donde la luz del sol refrescaba cada mañana los árboles como una lluvia de rayos se perdió, en una interminable noche que cubría toda la tierra de Dominaria. Y comenzó una nueva era de esclavitud en manos de los phirexianos que transformaban toda la tierra que tocaban en nauseabundos pantanos, pestilentes y malignos ya que se creaban con la misma ira que los hacia poderosos sobre el resto de las criaturas mortales. Sus ejércitos se desplegaron como un virus sobre Dominaria desterrando toda resistencia que encontraban a su paso....
Y así terminó la leyenda de la caída de Dominaria en manos de Phirexia, hoy hace ya mas de 3 edades casi 7000 años de los hombres que la caída de Dominaria se concretó.
- Pero... que pasó luego abuelito? – pregunta la pequeña Alexia
- Se sucedió otra gran leyenda pequeña traviesa! Que te la contaré otro día por que ya es tarde y tienes que acostarte Alexia, si no tu madre no me dejará contarte más historias...
- Hasta mañana abuelito.
- Hasta mañana preciosa Alexia.
Así se despedía el dulce abuelo de su pequeña nietita que contaba con apenas 6 años de edad pero su belleza era tan grande que los mismos arboles del bosque aprecian dar tributo ante ella cada vez que pasaba bajo sus ramas, al igual que el río que se emocionaba y parecía brillar y reír al mismo tiempo con un murmullo muy especial cuando Alexia posaba sus pies en él, además de los pájaros cambiaban su canto a un tono más alegre y festivo cuando la veían caminar en aquellos bosques encantados muy al sur de Prima-Nimvar la actual capital de Dominaria.
Y aunque la presencia de ella era una luz que nunca antes se había sentido en las antiguas tierras prometidas algo le decía al rey de reyes que su heredera sería la llave de una historia que tal vez se escriba, solo tal vez.
Y así pasaron las noches en que el dulce abuelito le contaba a su nieta todas las historias acerca de la tierra prometida todas las leyendas de los grandes dragones y poderosos caballeros que cabalgaron con valentía sobre las tierras que alguna vez ella tendrá que jurar defender como una reina del linaje más puro de los druidas de Yavimaya (los bosques encantados como se lo conoce ya desde hace algunas edades.)
Ya al cabo del otoño el abuelito le cuenta a su nieta una historia más aunque su corazón se negaba a que la contara ya que él sabía que la hora de que Alexia comenzara a forjar su destino estaba cada día más cerca.
- Alexia acércate. – dijo el rey sentado bajo un árbol muy especial ya que sus hojas no eran verdes ni tampoco eran amarillas como la del resto de los árboles cuando comienza el otoño, este árbol tenía hojas de color plata, como si sus raíces nacieran del lo más profundo de un cristal y emitía sonidos muy bellos casi como música cuando el viento acariciaba sus hojas, el tronco era casi trasparente y cristalino y fluía dentro de el una luz blanca muy brillante y muy cálida, se veía como pequeñas partículas pe polvo de corazón blanco y destello azulado a su alrededor que subían hasta las hojas y las alimentaba de aquella esencia tan especial y le daba el brillo de una estrella a cada una de las hojas, el aura-luim se encontraba en el corazón mismo de los bosques de Yavimaya como en un Valle pequeño rodeado de fuertes y altos árboles de corteza gris y hojas verdes y grandes muy raro por que a pesar de ser otoño los árboles estos tenían siempre hojas verdes como si cada hoja hubiese visto el paso de la eternidad. En costado oriental se abría un pequeño pasaje entre estos imponentes árboles que daba a las cristalinas aguas del Ortaz que fluía por todo el bosque trayendo frescura a yavimaya.
- Ya voy abuelo. – Contestó la bella princesa. Su gran belleza se incrementó año tras año mientras crecía bajo los murmurantes arroyos de agua cristalina del Ortaz escuchando el canto de los pájaros al pasar, y dando vida a todo aquel bosque tan especial. Alexia ya contaba con unos 20 años de edad y su cabellera oscura cubría sutilmente su bello rostro blanco y sus ojos color grises tan especiales.
- Llegó la hora de contarte una historia muy especial joven Alexia. -rey-
- De que se trata abuelo, siempre me cuentas historias de nuestras tradiciones y leyendas pero en el castillo no en el bosque?. –alexia con una voz de mujer, cálida como la brisa de verano y suave como el terciopelo, pues ya no era la pequeña niña traviesa que jugaba en los bosques de antaño, ya era toda una mujer élfica una verdadera princesa.
- Esta historia es muy especial y cuanta acerca de la expulsión de los phirexianos de las tierras prometidas y la renovación de un juramento familiar.
- Bueno entonces no perdamos tiempo estoy ansiosa por escuchar abuelo.

Y en ese momento el gran rey comenzó a contar una larga historia que comenzaba casi a principios de la tercera edad y luego de 4000 años de esclavitud y guerras, matanzas, persecuciones y soledad en la época más triste recordada por todos los seres de Dominaria. Una época en que quien llamaba a Dominaria la tierra prometida era perseguido y torturado hasta quitarle el último aliento de vida de las formas más terribles que alguien, cualquier criatura viva jamás se podría imaginar nunca. Pero todo ese miedo tan trágico y perverso que impusieron no pudo con el espíritu de las razas de Dominaria y se comenzó a planear una secreta rebelión bajo este árbol Alexia, el Aura-luim (árbol de la estrella, como lo llamaban los hombres antiguos).
Y desde ese momento un jefe de cada raza se unieron en un rezo permanente, y allí estaban Cirdell el gran rey elfo, Ordred primer caballero de los guardianes druidas. También se encontraba Apolo el más valiente de entre los reyes humanos de la tercera edad, Artemisa la gran clérigo de las tierras del norte, de las tierras de Dell-rum conocida luego por la historia como Kailí la reina de Dell-rum, y tampoco podemos olvidarnos del Orfen el Señor de la Atlántida rey del basto mundo de tritones que vive bajo el mar, amo y señor de las profundidades de los 7 mares de Dominaria, y tan especial fue está visita ya que el odio que enfrentaba a nuestro pueblo con el de los tritones comenzó a menguar a partir de esta reunión. Cuando todos estuvieron reunidos en dicho evento todas las razas comenzaron sus plegarias hacia la gran aurora que brillaba en el cielo, y lo hacían basados en la leyenda del Aura-luim que contaba que en tiempos muy pero muy lejanos una estrella cayo del cielo en un momento de mucha obscuridad, donde el mismo fuego se apagaba con miedo de ser visto por otra criatura que no sea quien lo encendió, y la estrella iluminó como nunca antes viera la luz la tierra prometida, los escritos cuentan que se vio un espectro de mujer que emanaba de la estrella, y toda criatura maligna se transformaba en bellas criaturas y sus corazones ennegrecidos volvían a latir y se llenaban de aquella luz tan poderosa que cambiaba a horrendo por belleza, la maldad por bondad, y muerte la volvía vida. Esa hermosa mujer que apareció bendijo estas tierras y dijo que regresaría cuando la obscuridad de la tierra la necesitara y cuando los corazones de los hombres en especial estuvieran limpios y redimidos para evocar su presencia y a partir de aquí se la llamó la aurora protectora en el lenguaje humano y Aura-luim para nuestra raza.
Desde ese instante los druidas juraron defender los bosques encantados en nombre de Aura-luim con su vida y con su muerte; pero la historia de la llegada de la estrella será relato de otra leyenda que vendrá más adelante.
Cuando sucedió la invasión phirexiana las razas se unieron pero no resultó por que los corazones de los elegidos no tenían sentimientos claros y su codicia los llevó a no entregarse a la fe de Aura-luim y la desgracia de esos corazones se sintió como un gran llanto casi interminable que termino por destruir la resistencia de las razas de la tierra prometida en contra de los phirexianos, pero 4000 años después las razas volvieron a unirse y esta vez en manos de sus 5 miembros la luz volvió a subir de lo profundo de la estrella a través del árbol que engarzaba sus raíces en ella, ya que para que los phirexianos no supieran del Aura-luim nuestros antepasados plantaron los Argentum, los árboles que puedes ver a la derecha y a la izquierda Alexia los árboles que cubrieron por milenios el secreto de Aura-luim, y la aurora protectora se hizo presente ante ellos con su belleza inigualable y sus rizos color oro agitados suavemente con las brisas del viento, estaba en vuelta en vestiduras blancas como de ceda suave pero a la vez parecían fuertes y resistentes como si se hubiesen tejido con el hilo de eternidad, pero lo impresionante era la luz que la cubría era como si ella misma fuera luz reencarnada en una mujer. En ese momento la dama dijo ante el asombro y las reverencias de los miembros de la junta que no podían creer lo que sus ojos veían “la verdad se refleja desde sus corazones y estoy dispuesta a proteger estas tierras, una vez más”.
Luego se forjaron poderosos ejércitos llenos de fe y honor con el estandarte plateado donde figuraba el brillo de aquella presiona dama por parte de los elfos, más esas refulgentes armaduras que brillaban bajo el sol y con la furia de la misma naturaleza los elfos liberaron todos los bosques que se teñia de maldad y desgracia bajo los cielos de la tierra prometida, para los tritones fueron días memorables y la gloria de sus tridentes se enardecía con cada poderosa batalla librada, en las profundidades donde solo los súbditos del amo y señor de los mares se atrevían a marchar, y allí se crearon grandes canciones que todavía se dice que se escuchan en manos de las sirenas cuando las cantas en las profundidades del mar en la lejana Atlántida. Y de los hombres... de los hombres vino la más poderosa hueste de caballeros, con la más temible de las espadas a su cargo, la espada Yldamoor. Poderosa como su rey Ardem III y juntos lucharon incontables batallas por la liberación de Dominaria, entre ellas se cuentan la batalla conocida como la liberación de las colinas de Andrómeda, la terrible emboscada de los valles de Twekgard al oeste de las colinas de Andrómeda y allí estaba Ardem III el gran rey acompañado de su gran espada Yldamoor, siempre junto a la dama de la estrella que volaba junto a ellos en cada batalla como un ángel protector, bañada de luz.
- Así que abuelo la historia de Aura-luim es verdad? – dijo alexia.
- Así es mi querida Alexia. – contestó el rey.
- Y como te estaba contando, durante años se prolongaron guerras y penas sangre sobre las tierras prometidas una vez más pero esta fue la última vez que sucedió. Al llegar al final de la guerra los phirexianos se rindieron y otros tantos volvieron a su planeta y desde entonces Dominaria cambió su aspecto y la dama de la estrelló ayudó con su luz a recobrar gran parte de lo que fueron nauseabundos pantanos de épocas pasadas, los desiertos fueron vueltos a la vida con su luz, y los valcanes en erupción fueron calmados. Ese fue el momento en que Ardem III decidido a dejar atrás las penas, el dolor y las muertes; entregando la espada más poderosa de entre los hombres mortales a las manos de la dama de la estrella, y desde entonces Yldamoor descansa en paz bajo las raíces de Aura-luim por el resto de la eternidad. Y ella volvió al corazón de estrella a la espera de su llamada para proteger a la humanidad.
- Pero y entonces abuelo para que me cuentas esto? No veo por que no contármelo en otro momento y lugar? – exclamó Alexia.
- Por que ya es hora de que tomes el juramento de todo rey elfo y comenzar a atarte a tu destino, Alexia, es hora de que jures defender a Yavimaya como lo hicieron tus antepasados y honrar estos bosques para siempre más allá de tu muerte o de la vida que en ti habita.
- Por que abuelo pensé que no estaba lista. -Alexia.
- Ya lo estas, joven Alexia, y tu destino te espera. – Exclamó rey con un tono de pesadumbre que le encogía el corazón pues él sabía que en las manos de aquella hermosa criatura dejaba el destino de todo el planeta.

En ese momento el árbol comenzó a susurrar una dulce melodía y aparecieron del bosque 15 guerreros de una presencia impresionante, eran los druidas del bosque y parecían con una presencia suprema como si cada arma de cada uno de ellos tuviera una magia realmente propia, y en ese momento el rey dijo a Alexia con un tono de gran rey como si hubiera vivido todas guerras de tierra:
- Estos son los guardianes de Yavimaya, los druidas del bosque encantado ellos te servirán tal como lo hicieron con migo a lo largo de tantos años mi querida Alexia.
En ese momento Alexia se arrodilló ante Aura-luim y juró defender sus busques más allá de la muerte si fuera necesario y los druidas al escuchar tan acongojado juramento se arrodillaron alrededor de Aura-luim y renovaron su juramento ante Aura-luim y ante la nueva reina de Yavimaya, fue tan extraño por que luego del juramento el rostro de Alexia comenzó a brillar tal como lo hacía la dama de la estrella y ante tamaña sorpresa su abuelo quedo atontado con los ojos como destellos al ver semejante hecho y al cabo de unos minutos su rostro volvió a ser el mismo de siempre y los druidas se retiraron diciendo que solo debería llamarlos y ellos vendrán.
Y de esta manera se comenzó a escribir las primeras hojas del reinado de Alexia o más conocida luego por la historia como la Reina del bosque.

La segunda caída de Dominaria

Mientras Alexia era proclamada reina en la tierra de yavimaya, el destino de las tierras prometidas se volvía cada vez más incierto y una nube teñía el corazón de los reyes hombres de Dominaria. Ya casi no existen los tritones en los mares y los pocos que hay no se los ven en las tierras prometidas, lo mismo pasa con los elfos y los druidas ya casi no existen, el último vestigio de esta raza se encuentra en yavimaya pero nadie se atreve a entrar en los bosques encantados por que se dice que quien entre en el bosque nunca volverá a salir de allí.
De los phirexianos... prácticamente se extinguieron a lo largo de los últimos 3000 años desde la caída del imperio phirexiano.
Pero las tinieblas caían lentamente sobre Dominaria y no era por obra de los phirexianos sino por acción de la mano del hombre, que sin medir su avaricia lentamente comenzaron a transformar las castas más puras de nobles guerreros en lúgubres y tristes palacios llenos de ambiciones y delirios de gobernar la tierra prometida. Y así fue que la ambición llevó a los hombres de todas las razas en busca de lo que le daría suficiente poder para gobernar las tierras prometidas, el CUBIL DEL DESTINO, el cetro que contiene una hoja del tamaño de un puño de la estrella creadora de los bosques encantados. La leyenda que se cuenta entre los hombres es que en el momento en que la dama de la estrella apareció en el concilio de los 5 como se lo llamó luego, Artemisa clérigo de las tierras del norte, volvió en otro viaje a Yavimaya y le pidió a la dama de la estrella una guía para que su pueblo no cayera en la mira de los enemigos del norte ya que su poder era terrible y arrollador cuando de defender se trataba pero necesitaba guiarlos a la batalla y sus hombres temían no poder enfrentar el último gran ataque sin su presencia en ese momento la gran dama blanca tomo una hoja del Aura-luim la bendijo en un lenguaje que jamás se había oído en las tierras prometidas, la hoja se agrando un poco más de lo normal y su luz creció como en un estallido y la hoja se volvió verde como la esperanza y su luz era brillante como el oro. La dama colocó la hoja en la mano de Artemisa quien estaba arrodillada con la cabeza baja y en silencio.
- Aquí tienes Artemisa la gran clérigo del norte esto no el un amuleto más de los que conoces, esto es el Destino de Luim, en ella se encuentra el poder para curar y salvar a la humanidad por que es parte de mi, te lo entrego a ti por que tu corazón es trasparente como las aguas del Ortaz y tus sentimientos puros como la nieve pero de ninguna manera debes dejar que tan preciado regalo caiga en manos de la obscuridad si eso sucede la maldad sería tan poderosa como la verdad y ya nadie volvería a caminar en paz sobre la tierra prometida.
En ese momento Artemisa levanto la cabeza y contestó:
- Yo Artemisa clérigo de Dell-rum de las tierras del norte juro defender el Destino de Luim con mi vida y la vida de mi linaje por el resto de la eternidad de toda fuerza que no tenga una noble verdad, y sentimiento puro.
- Hazle un cetro Artemisa de Dell-rum y llamalo el Cubil del destino, y haz que toda la tierra conozca la salvación de la luz del Destino de Luim pero ten sumo cuidado pues tendrás enemigos inimaginables hacechándote durante el día y la noche por el resto de los días mientras las tierras prometidas existan.... – esas fueron las palabras de la dama de la estrella mientras desaparecía dentro de Aura-luim.
Artemisa sintió el peso de la responsabilidad en ese momento cuando la dama desaparecía en las profundidades de la luz del Aura-luim y un pequeño tono de tristeza tiñó el rostro de Artemisa pues comprendió el poder de aquella hoja que estaba viva como la tierra y las plantas como ella misma, mientras la contemplaba y sentía el tibio calor de los rayos dorados de luz que emanaba aquella hoja del tamaño de un puño cerrado y con un ancho de medio centímetro en medidas humanas.
Y así fue que Artemisa consiguió el Destino de Luim; con su sabiduría con todo su amor por la vida creó un cetro con una rama que le pidió gentilmente a un viejo Argentum que custodiaba a Aura-luim. Y al cabo varios días regresó Artemisa con el Cubil del Destino y todo Dell-rum se transformo en una fiesta pues el corazón de la vida estaba entre ellos el Destino de Luim brillaba como una estrella de esperanza en las tierras del norte.
Pasaron las guerras y Artemisa se transformó en Kailí reina de Dell-rum y sus poderes se hicieron conocidos en todos los rincones de la tierra prometida curando soldados defendiendo sus huestes y guiando a los poderosos ejércitos del norte a todas las batallas.
Pero todo tiene su final y así fue que Kailí la gran reina de Dell-rum se despidió de las tierras prometidas y el Destino de Luim siempre brillante fue pasando de generación en generación a través del linaje de Artemisa por miles de años hasta que un día, uno de sus herederos llamado Kayron el implacable, hombre de una gran envergadura física, alto de tez blanca de cabellos rubios y ojos verdes como el del Destino de Luim viajaba junto a su heraldo Glyxi hacia las tierras del sudoeste cerca del volcán Forjham, tras la cordillera de Andrómeda cuando de pronto le salieron al cruce una hueste de phirexianos de los pantanos de Hyridrax que lindan con la cordillera de Andrómeda unas doscientas millas al norte de donde se encontraban. En ese instante los dos compañeros se miraron comenzaron a cabalgar a toda velocidad mientras los prirexianos corrían sobre sus bestias pesadas y fangosas sobre las presas lanzando rayos y otra clase de hechizos a los dos compañeros hasta que derribaron al caballo de Kayron. Kayron cayó sobre la hierba medio atontado por el impacto, Glyxi se bajó rápidamente y lo subió al caballo como pudo puesto que era también de contextura corpulenta y bastante alto y montando rápidamente sobre su caballo corrió hacia las montañas de Andrómeda tan rápido como si el mismo demonio los siguiera. Trepó hasta una abertura cerca de un gran vado que parecía una cueva y allí lo dejo a su amo que se había roto una pierna en la caída y el esgrimió su espada y comenzó a luchar fieramente como un gran caballero defendiendo a su rey abatido ante casi una veintena de putrefactos phirexianos, Kayron reincorporándose rápidamente como pudo dejó tras una roca el Cubil del Destino que traía consigo, por que si eran abatidos y los phirexianos lo descubrían ya nada sobre Dominaria les podría hacer frente, así que esgrimió su espada y valientemente se incorporó a la ayuda de Glyxi que estaba siendo rodeado por una docena de phirexianos y un triste día de invierno se tiñó de sangre las hierbas de las tierras prometidas de dos grandes uno un guerrero poderoso y valiente como lo era Glyxi de Dell-rum y el otro poderoso de entre los poderosos su nombre era Kayron descendiente de gran reina Kailí de las tierras del norte. La hueste de phirexianos se llevó ambos cadáveres junto con ellos y vaya la dama de la estrella a saber que hicieron con sus cuerpos, tal vez los comieron o peor aún los entregaron en sacrificio a alguna bestia devoradora de almas....
Lo cierto es que ya no se volvió a ver brillar el Destino de Luim nunca más en las tierras prometidas y Dell-rum se volvió fría como si se le hubiera helado el corazón; sus habitantes se volvieron indiferentes y la gloria de los días de Artemisa se fueron desmoronando hasta que Dell-rum se transformo en la “ciudad fantasma” como se la conoce en la actualidad.


Del destino de Luim

Luego de la desaparición de los dos grandes guerreros una hueste de casi 2.000 hombres de Dell-rum salieron en busca de su rey y su escudero pero llegaron varias semanas después de la noticia de su desaparición y no hallaron a los cuerpos sin embargo la hueste detecto los pantanos de Hyridrax y devastaron con una fiereza muy pocas veces vista por criatura alguna lo poco que quedaba de los phirexianos en la zona y con este sabor amargo en los dientes los hombres retornaron a Dell-rum con solo dolor y agobio en el corazón por no haber encontrado a su rey.
Pese a que la búsqueda fue exhaustiva los soldados no repararon en el detalle de la caverna puesto que el día de búsqueda en que llegaron al páramo de la batalla estaba extrañamente neblinoso como si alguien hubiera sobrecalentado la tierra para que se levantara esa neblina tan espesa que ni los ojos de un elfo podría atravesarla. Por esta razón los soldados abandonaron la búsqueda sin mayores esperanzas aquel día. Pero más allá de la neblina en la ladera de la montaña todavía existía la cueva en que se habría resguardado por un momento Kayron y en el centro de dicha caverna casi en el corazón de la montaña se abría una gran superficie celeste, un pequeño lago de aguas puramente cristalinas y rodeado por un techo de una inconmensurable cantidad de estalactitas talladas por la mano de la naturaleza misma. Eran tan bellas y reflejaban en el agua colores extraordinarios que ningún ser humano se imaginaría nunca...

- En centro del lago yace una sobre elevación como una pequeña isla en la que un se dice que existe una poderosa criatura, una de las más antiguas bestias del mundo, para algunos es un dios para otros simplemente leyendas ese el Temrash el último dragón. – dijo el rey elfo.
- Como que el último dragón abuelo - dijo Alexia con voz de mujer fuerte y decidida ya nueva reina de los de su raza y con un corazón ardiente como el de su madre que de repente es como si se hubiera encendido queriendo llevarse el mundo por delante.
- Si alexia este dragón se dice que tomo el destino de luim en sus manos hace ya varios milenios y fue lo único que curó su ira según las leyenas.
- De que habas abuelo! - exclamó alexia con una mirada interrogadora.
- Se dice que ese dragón fue una vez un hombre y que su ira se elevaba más allá del cielo para con todos los dragones y los fue eliminando por el poder y la gloria que ellos tenían y le dejaban a quienes les dieran muerte, pero Rhox, el terror nocturno deambulaba muy sagaz mente sobre dominaria hasta ser el último de los dragones vivientes. Una noche se entrelazaron en una lucha titánica Rhox y Temrash hasta que Rhox perdió la eternidad en manos de Temrash y de Temrash solo se sospecha de que su ira y avaricia lo trasformó en el último de los dragones. La historia no termina aquí, su impotencia ante el acontecimiento lo llevó a ser el más terrible de las criaturas que surcan el cielo destruyendo todo lo que se le interponía a su paso pero de repente su ira termino y no se lo volvió a ver desde la desaparición del destino de luim por eso se dice que debe estar en las manos de Temrash.... y que......
- Que abuelo, que más!!
- Y que quien lo derrote se le concederá un deseo y en recompensa se llevará el destino de luim de su lado.

En ese momento alexia empalideció y se perturbó de forma inesperada pues en su corazón una gran fuerza le decía que su destino estaba en encontrar y derrotar a Temrash, al costo que fuere.
Alexia a medida de que iba creciendo se notaba cada vez más un don superior al resto de los elfos sin embargo ella no lo sabía hasta que un día caminando por el bosque luego de que se enteró de la historia de Temrash y aturdida por sus sentimientos se sentó a descansar bajo la sombra de un argentum mirando el Aurua-Luim en forma pensativa con los ojos en el árbol y la mirada en otra parte, y de repente el árbol tomó una intensidad mayor de luz y tornó azulado y como en un despertar agitó sus hojas en una súbita brisa cálida y una voz preciosa y sedosa salió de él y dijo:
- Tus sentimientos son tu reflejo reina del bosque, sin embargo no hay rey sin destino, y no hay rey sin sacrificio.
- De que hablas gran dama –respondió alexia exaltada y a su vez relajada por el calor de la voz.
- Lo que llevas en el interior de tu corazón es lo que te hace tan especial no eres una elfa común yo te elegí por que tienes magia, verdadera magia en el corazón y solo tu magia elevada al máximo podrá contra la obscuridad que en este momento está comenzando a teñir toda Dominaria, tu madre la llevaba en las venas igual que tu pero su espíritu la traicionó, debes aprender a usar tu magia debes ser la más poderosa de las hechiceras que jamás hubo pisado las tierras prometidas alexia.
Con una mirada extraña, atónita por lo que se le estaba revelando alexia, sintió en el corazón una fuerza que nunca antes había sentido y un aura le cubrió el cuerpo tiñéndolo de luz azulada, como la del Aura-luim y al fin dijo:
- Esto es genial como podré aprender a utilizar mis poderes.-con gesto de felicidad respondió alexia.
- Tu destino comienza en Dell-rum la ciudad fantasma, allí deberás hallar al guardián de la tumba de Kailí y pedirle al espíritu de Artemisa que te instruya en nombre de la dama de Aura-luim.
- Pero como podré hacer eso!!! Nadie sale ni entra en la ciudad fantasma se dice ni siquiera existe!!!! Por favor gran dama debe de haber un error ayúdame!!!
- Me olvidaba debes de viajar solo puesto que Dell-rum se dejará ver por una sola persona y no ha de tener compañía más que la espiritual, y recuerda la magia se controla con tranquilidad y sabiduría debes encontrar en tu primer viaje la tranquilidad....
Y así la dama de la estrella desapareció y el árbol volvió a su brillo normal dejando con mucho miedo a alexia pero con algo terriblemente valioso un destino.

La despedida de Alexia

En ese momento alexia torno la cabeza hacia atrás y encontró la mirada anciana, sabia y complaciente de su querido abuelo que esbozó una sutil sonrisa, la cual se contagió en el rostro de alexia y disipó en gran medida el peso de su corazón.
Sin embargo el abuelo dijo:
- No hay tiempo que perder debemos preparar las cosas y marchar esta misma noche mientras todos duermen yo te ayudaré y te acompañaré hasta los lindes del bosque como en mis viejos tiempos.
- Pero abuelo debo de ir sola no escuchaste.
- Si querida alexia pero antes debes aprender algunas cosas más y yo te podré enseñar.
Sin más que decir alexia corrió al encuentro de su abuelo y lo abrazó con todas sus fuerzas y volvieron a su hogar a tomar todo lo que necesitaban para su partida.
Es misma noche de otoño los dos viajeros emprendieron el viaje atravez de los oscuros bosques de yavimaya y caminaron toda la noche, al amanecer ya exhaustos de la caminata y hambrientos se sentaron a descansar.
- Debes aprender algo alexia, debes aprender a controlar el poder de tu interior, ahora siéntate en el suelo y cruza las piernas como yo y las manos ponlas sobre la falda con la cabeza levantada, ahora respira suavemente por la nariz y exhala por la boca.
- Así está bien –respondió alexia tomando todas las indicaciones.
- Si así está bien y ahora concentra toda tu energía en el centro de tus manos, ha me olvidaba no dejes de respirar.
Alexia obedeció de inmediato a su abuelo pero no pasó nada y le preguntó que debería de pasar; en ese momento en anciano elfo comenzó a generar en sus manos una pequeña bola de color oro con pequeñas partículas que venían de todas partes, del cielo, del bosque hasta de la tierra y al cabo de unos segundos la pequeña bola dorada del tamaño de una canica se volvió una gran esfera dorada que irradiaba luz en todas direcciones como de 25 centímetros de diámetro, de repente el anciano abrió sus ojos y se notaron que sus pupilas eran del color dorado igual que el de la energía que atraía del bosque.
- Esto es lo que debes controlar alexia - dijo el rey con tono grave y de repente la esfera se comenzó a desvanecer hasta que desapareció de sus manos y sus ojos se volvieron otra vez oscuros.
- Como pudiste hacer eso abuelo !!!!!- preguntó alexia con una asombrosa mirada.
- Yo he sido un buen hechicero en mis días de antaño pero mi poder no es comparable con el tuyo alexia tu eres mi descendiente y sin saberlo eres mucho más fuerte que yo y eso si no lo controlas te matará como sucedió con tu madre.
En ese momento alexia sorprendida de ver a su abuelo tan grandiosamente poderoso volvió a sentarse y comenzó a practicar una y otra vez y recién al final de la mañana unas pequeñas partículas luminosas de color azul intenso se comenzaron a agrupar en las manos de la preciosa alexia sin poder lograr más que eso, agobiada por su cansancio se puso a dormir junto a su abuelo.
Ya en la noche se pusieron otra vez en marcha y caminaron sin detenerse un gran trecho de muchas horas ya en la llegada del nuevo día, alexia con voluntad inquebrantable comenzó con su ejercicio de relajación y poco a poco comenzaron a aparecer partículas de un azul intenso muy luminosas de todas partes comenzaron a juntarse en las manos de alexia y al cabo de unos segundos ya tenía una esfera como de 10 cm de diámetro, y de repente se le desvaneció y quedó exhausta a todo esto su abuelo miraba a alexia como realizaba sus ejercicios y en ese momento notó que su poder era casi tan terrible como el de un experto hechicero y que no tenía límites que era cuestión de tiempo para desarollarlo.
En el anochecer de ese día comenzaron lo que sería su última jornada juntos puesto que los lindes de yavimaya estaban cerca. Avanzaron prácticamente toda la noche hasta que a la madrugada de ese día llegaron al límite norte de los bosque encantados en ese momento y antes de la despedida alexia le dijo a su abuelo que se quedara un momento para ver como había mejorado su técnica de relajación ya que durante toda la noche estuvo pensando como controlarla mejor. Muy cerca ya de la llanura del norte alexia comenzó con su ejercicio pero esta vez fue terrible ya que al cabo de unos segundos su esfera de energía era apenas menor que la de su abuelo y en el momento de mayor energía alexia se atrevió hasta de abrir los ojos y esos párpados perfectamente esculpidos mostraron los ojos más azules alguien pudiera ver alguna vez y tan llenos de esperanza como solo la joven reina del bosque podía llevar.
Su abuelo impresionado casi al punto de palidecer por tan brutal mejora no lo podía creer, y lanzó una suave sonrisa cuando de repente un extraño chillido como el una criatura herida rompió el precioso momento y la energía de alexia se disipó al igual que la sonrisa del viejo rey cuando esgrimió su poderosa espada y se dirigió a alexia:
- No se que extraña diablura sea esa, ni se de donde provenga ese grito, pero lo único que se alexia es que tu poder lo hirió de una forma inexplicable- dijo el rey con la espada en alto y en posición de guardia.
- Será mejor que esperes al anochecer para partir y que tengas mucho cuidado nadie sabe con lo que te puedes encontrar en tu camino se precavida y no confíes en nadie, antes de partir te daré otro ejercicio y mi espada para que te acompañe como lo hizo a mi lado durante tantos años.
- Tienes razón abuelo esperaré al anochecer - alexia en el momento del chillido sintió realmente que alguien despertó cuando su poder salió pero no quería alarmar a su abuelo por ese motivo no dijo nada, pero su rostro se llenaba de aflicción.
- Ahora te enseñaré como hacer el anillo de fuego y luego la ira de luz, y escucha bien pues no hay tiempo, esa cosa donde quiera que esté es seguro que vendrá a buscarte y esto te defenderá.
En ese momento el gran rey cerró los ojos y pronunciar unas extrañas palabras abrió los ojos y con una mirada terriblemente poderosa estiró la mano derecha que tenía junto a la izquierda en su pecho y dejó caer un poderoso rayo dorado frente a sus pies y de repente un circulo de fuego se levantó del suelo rodeándolo con unas llamas tan altas como el mismo rey y instante despues su rostro se relajo al igual que las llamas.
Alexia sorprendida pero no menos decidida comenzó a ejecutar el hechizo y de igual manera llevó sus manos unidas como en forma de rezo al centro de su pecho, pronunció las palabras del conjuro y extendió su brazo derecho con tanta furia que su rostro se desfiguró en una cara de poder incomparable y soltó una poderosa boba de color azul eléctrico tan impresionante que al tocar el piso estalló como una bomba de luz, el suelo tembló y una cortina de un fuego azul incandescente la rodeó de tal forma que su altura sobrepasaba casi el doble de su altura.
El rey otra vez atónito comprendió de que la realidad del destino y el poder de su nieta estaban más allá de toda comprensión y sin perder tiempo felicitó a alexia y comenzó a mostrarle como realizar la ira de luz, hechizo muy poderoso que la ayudaría más de lo que se imaginaba en ese momento el rey.
Al terminar de hablar el rey tomo la postura de guardia imperial y comenzó a concentrar sus fuerzas alrededor de su espada que la esgrimía en una postura de ataque más que de guardia y los ojos se le volvieron de color dorados casi de repente y con su espada concentró un poder inmenso que de un movimiento certero como el de un ataque de un experto espadachín lanzó una poderosa bola de luz dorada hacia una roca casi cuatro veces más grande que el rey y la luz la atravesó dejándole un gran orificio en el centro apanas menor que el tamaño de la roca.
Alexia no tan sorprendida esta vez por lo que observó tomo la espada de su abuelo y comenzó a concentrarse. En el momento en que se acumulaba la energía sintió un escalo frío que le heló el corazón y la energía acumulada hizo una pequeña explosión que la tiró al suelo y la espada cayo de punta sobre la tierra en ese momento el rey estaba siendo abatido por una filosa espada que le atravesaba el pecho y su sangre se derramaba sobre sus ropas blancas una figura como de sombra con el aspecto de una bestia moribunda salió de entre los árboles con los ojos llenos de fuego y dos largas y penetrantes hojas de espada en lugar de manos llevaba en los brazos, la cabeza con pelos gruesos como rastas y una sonrisa perversa la abominable criatura le llevaba el doble de altura al rey y su sus miembros inferiores también poseían hojas de sables muy anchas sobre los que caminaba y con una voz traía de más allá del infierno como si las cuerdas vocales tuvieran una eternidad sin ser escuchadas dijo:
- Tu no salvarás a dominaria, yo Wruam la daga te destrozaré.
Alexia perpleja de ver a su abuelo colgando en la gran daga de ese horrible monstruo no podía moverse del miedo pero sin embargo la irá se apoderó de ella y su abuelo embebido en sangre dijo en sus últimas palabras “cumple tu destino alexia .... protege a dominaria..... ”y así se extinguió la vida del ultimo más poderoso rey elfo de antaño en la daga de hoja oscura de la horripilante criatura.
En ese momento alexia simplemente estalló de ira y miedo en una explosión de un color azul intenso la criatura soltó al rey y con sus dagas cubrió sus ojos de fuego.
Luego de la explosión alexia tomo la espada de su abuelo se ubico en la postura de guardia imperial y mirando a la diabólica criatura rayos de luz azules llegaron de todas partes al centro de la espada sus ojos se volvieron azules como el fuego del interior del océano, su rostro tenía la ira más terrible que algún ser viera jamás y su cuerpo se tiño de un aura azul, sus cabellos se levantaron por el poder de la energía y la espada se volvió blanca como la luz, al monstruo corrió las dagas de sus ojos y al ver a su oponente se paralizó por no poder creer el poder de esa criatura, y fue justo cuando alexia soltó la más poderosa ira de luz que ella misma soltara jamás.
El monstruo trató de esquivarla pero la esfera de luz era el doble de la altura de que el y comenzó a chillar como una bestia asustada al verse acorralada y de repente su chillido se extinguió junto con su macabra existencia puesto que el malvado dicho se desintegró solamente un cráter apenas profundo y humeante quedó en el lugar donde se encontraba la horrible criatura.
Alexia se desmayó tras la situación en es lugar durante horas hasta que la luz del medio día le hizo abrir los ojos y presenciar algo que solamente los hechiceros de gran poder podían ver, el momento en que los guardianes del bosque los druidas acompañaban al espíritu del gran rey hacia el corazón de los bosques encantados.
Allí alexia sintió paz por que de alguna forma más allá del dolor ella sabía que su abuelo no había muerto simplemente pasado a mejor vida; allí mismo bajo un precioso abeto cavó una zanja y enterró a su abuelo entre llanto e incertidumbre pues ella era la reyna del bosque y debatía su destino en seguir las palabras de la dama de la estrella o volver atrás y gobernar su pueblo.
Hasta el anochecer se debatió en sus pensamientos, lagrimas y recuerdos. Recordaba lo impresionada que estaba cuando la dama de la estrella hizo que descubriera su magia sin pensar en todo el mal que eso acarrearía.
Sin embargo las últimas palabras de su abuelo fueron las que decidieron por ella “cumple tu destino alexia, protege a dominaria”.
Una lágrima corrió por su rostro en el momento en que se levantó decidida a tomar su destino y con un gran temor por lo que debería de tener que pasar, tomó la espada sus pertenencias y salió a la explanada que la llevaría a su destino.

Dell-rum “La Ciudad Fantasma”

Con el alma adolorida por tan trágico suceso alexia caminaba solo recordando la cara de la horripilante criatura, sus ojos de fuego y el rostro de su abuelo atormentado por la daga que le había atravesado el pecho, y como si alguien la guiara caminó toda la noche sin descansar envuelta en su pensamientos.
A la mañana siguiente cuando el sol despertaba, alexia se sentó sobre la tierra al resguardo de una gran roca y comenzó una vez más los ejercicios de meditación que su abuelo le había enseñado, pero con ese ejercicio también apareció otra vez el recuerdo de su abuelo en tiempos más felices y la cara se le iluminó pero en ese momento alexia abrió de repente los ojos y su imagen cambió como una tempestad y su rostro se transformó en ira, su mirada se volvió terrible, e insoportable; el odio hacia la abominable criatura le consumió el alma una esfera de energía azul comenzó a crecer entre sus manos, al principio partículas azules de todos tamaños se unían a la esfera pero ahora rayos de luz del cielo y de las llanuras lejanas convergían en la esfera y sus ojos comenzaron a llamear, como si se encendieran en fuego azul de inconmensurable poder, y continuó hasta que la esfera tomo prácticamente 50 cm de diámetro y su interior era blanco como si el fuego hubiera sido bendecido. Mantuvo varios minutos toda su energía a pleno hasta que sus fuerzas la abandonaron y la esfera poco a poco fue disminuyendo y en su rostro ahora se reflejaba el cansancio, más el agobio de toda la triste noche que había caminado sin cesar, luego de que se extinguiera por completo la esfera alexia se recostó bajo la roca y durmió muchas horas seguidas.
Ya en el anochecer del 4to día, alexia comió alguna de sus provisiones y emprendió otra vez el viaje hacia lo que sería su destino.
Y de esta manera caminó muchas noches y así continuó casi durante 2 meses cruzando arrollos, montañas, tundras, bosques y nauseabundos pantanos. Todas las mañanas ejercitaba su control sobre la energía y luego practicaba las 2 técnicas que su abuelo le había enseñado el anillo de fuego y la ira de luz, y pese a que su poder era día a día más importante su dominio en el manejo de la espada era sencillamente patético.
Ya al final de la noche fría ya en vísperas del invierno en un páramo desolado muy triste, unos sonidos de pisadas muy sutiles pusieron a alexia a la defensiva, en ese instante notó una cierta presencia y una fría corriente de viento le congeló el corazón, cuando se voltio a ver que era una sombra ágil cruzó como relámpago entre las tierras moribundas de la llanura, era una noche obscura y fría casi como si todo se hubiera muerto hace miles de años atrás en esa pradera.
Alexia conteniendo la respiración tras ver y sentir la presencia de la sombra y con un miedo aterrador, levantó su dedo índice y pronunció algunas extrañas palabras y en su dedo índice comenzó a acumularse partículas de enegía de color azul intenso muy luminosas, hasta que en su dedo se convirtió en una lampara azul, sus ojos cambiaron su color por el del fuego azul y voltió otra vez hacia el camino que estaba recorriendo y se encontró con una criatura de vestimenta extraña y hasta relámpagos parecían verse en toda su figura.
Alexia como si hubiera visto un demonio empalideció y preguntó con voz entrecortada:
- Quien... o que cosa... eres tu... y de donde vienes.
- Aquí las preguntas las hago yo – dijo la extraña criatura con voz lúgubre y obscura.
- Dime quien eres bella mujer? Pregunto con tono interrogativo la extraña criatura como confundida en su apariencia.
- Yo soy Alexia. Reyna de los bosques encantados de Yavimaya, y vengo en busca de Dell-rum “La Ciudad Fantasma”. –al decir esto su figura relució junto con su aura que le cubría todo el cuerpo y su posición parecía la una gran reyna cuyo valor va más allá de la imaginación.
La criatura miró sorprendida aquella figura luminosa y sus ojos se achicaron como en un momento de astucia pasajero y preguntó:
- Cómo una reyna tan bella como tu viene desarmada y desprotejida a tan temible páramo, donde la vida está muerta y la muerte cobra vida?
- La respuesta no para ti extraña criatura, apártate de mi camino y no te haré daño. –contestó alexia a la arrogante criatura pero con un miedo que le hacía temblar las piernas, aunque poco se notaba.
- Veo que eres una reyna de salvaje e intrépido corazón. - contestó la criatura en tono burlón – pero tu arrogancia joven mujer no te traerá más que problemas y desgracias. – esbozó una sonrisa astuta como la de un truco maligno la criatura y luego dijo gritando a todos vientos y con voz profunda como el abismo:
- “ Dell-rum revive, he aquí a la visitante de fuegos azules, la profecía ha comenzado a cumplirse, RENACE DELL-RUM!”
alexia quedó completamente perpleja con la acción de la extraña criatura y de lo profundo de la noche y a lo lejos comenzó a distinguirse una entrada y entre la obscuridad de la noche una ciudad se hizo presente en aspecto fantasmal vista a lo lejos.
Una fea sensación cruzó el corazón de alexia aquella aparición, sin embargo demostró no temer y volvió a preguntar:
- Quién eres tú, extraña criatura?
- Ya tendremos el agrado de presentarnos en otro momento reina del bosque – y esbozando una sonrisa macabra tomo su capa y giró sobre si mismo desvaneciéndose en el aire, dejando a alexia el gran interrogante de quién sería aquella criatura.
Alexia con sumo cuidado tomó a Treva (la espada elfica) por el mango y con el índice en alto comenzó a avanzar cautelosamente hacia la gran ciudad.
Las paredes de las casas de Dell-rum estaban llenas de musgo y de una humedad constante era obscura y terriblemente tenebrosa, alexia conteniendo el terror que estremecía su cuerpo con cada pisada solo pensaba en las palabras de la dama de la estrella y en el propósito de este viaje pues no parecía haber nadie vivo en aquella gran ciudad que en tiempos de antaño fuera casa de la luz del destino de luim, era en verdad increíble que este lugar hubiera brillado alguna vez la luz.
Casi a la mitad de la ciudad alexia encontró una especie de plaza central donde se encontraba una fuente destruida por el paso del tiempo y cubierta de musgo verde obscuro, en dirección a la fuente más adelante un extraño edificio como el de un templo antiquísimo se levantaba ante ella y por encima de la entrada la figura del destino de luim se iluminaba reflejando los rayos azules del índice de alexia. Ella sin medir consecuencias siguió hacia el templo y penetró en él. Una vez dentro y a los pocos pasos de haber cruzado el portal la puerta se cerró bruscamente tras alexia y una fría ráfaga de viento desvaneció la energía que se acumulaba en el dedo índice de alexia, y sus ojos volvieron a su estado normal, el aire estaba tenso y helado dentro del templo cundo una voz habló:
- ¿Así que tú eres la luz viviente de yavimaya? Que buscas en Dell-rum – la voz era parecida a la de un anciano muy sabio pero nada se veía en la habitación en penumbras.
Alexia notó conocida la voz pero entre tanta tensión no podía distinguir de quien se trataba y contestó:
- yo soy alexia, reyna de los bosques de yavimaya, y vengo en busca de Artemisa la clérigo.
Al pronunciar el nombre de Artemisa unos extraños chillidos se oyeron retumbar por todos los pasadizos y el anciano con voz autoritaria le ordenó a alexia no volver a pronunciar su nombre, alexia sin comprender lo que sucedió volvió a hablar diciendo:
- Escuchad lo que tengo que decir y luego me marcharé, soy la elegida de la dama de la estrella de yavimaya y me enfrentado a muchos peligros en mi viaje hasta estas tierras muertas para encontrar a artemisa – al decir esto alexia comenzó a brillar de forma azul intenso y sus ojos se volvieron otra vez azules como el fuego y su energía comenzó a iluminar poco a poco la sala adopto la posición de guardia imperial y poco a poco su espada comenzó a iluminarse, su cabellos empezaban a elevarse por acción de su energía cuando una voz suave como la ceda, y dulce como la de una bella mujer salió de entre las paredes y dijo:
- Veo que tu poder es impresionante pero no así tu forma de expresarte que deja mucho que desear joven reyna. Se quien eres y se que buscas, hace miles de años que espero tu llegada –al terminar de hablar una figura esbelta de mujer muy hermosa de cabellos rojos y ojos grises con una corona, un cetro y una capa roja salió de las tinieblas iluminada con aura de color rojo muy intenso y dijo – yo soy Artemisa la clériga de Dell-rum!.
Alexia impresionada por la belleza y la majestuosidad de la gran reina de antaño disipó sus poderes y se arrodilló en reverencia y pidió por perdón por la forma de irrumpir en su templo.
Artemisa tocó la cabeza de la joven reina de yavimaya y le dijo:
- ponte de pie alexia de yavimaya, yo Artemisa la clerigo de Dell-rum te instruiré en los secretos de la magia y los poderes ocultos de antaño como recompensa a la dama de Aura-luim y por la salvación de Dell-rum.
Alexia no entendía muy bien todavía por que ella sabía de su llegada y mucho menos de por que la llamaban la luz de yavimaya como si fuera una gran hechicera si de hecho no sabía más que un par de hechizos; pero a esta altura alexia ignoraba por completo que su destino ya estaba escrito y que ella no sería solamente una hechicera y mucho menos solo una reyna.
De esta manera y bajo la tutoría de artemisa la eterna, alexia permanecio casi dos años en tétrica ciudad del Dell-rum y día a día su poder era cada vez más inalcanzable sin embargo para artemisa, alexia debería ser mucho más fuerte que eso para enfrentar su destino.
En su entrenamiento alexia aprendió a utilizar el filo de su espada con gran maestría pero nunca fue su fuerte, aprendió gran cantidad de hechizos y conjuros aprendió a sanar enfermos y ver a la distancia como en visiones.
En un momento de esos días de entrenamiento alexia consulto a artemisa a cerca de la extraña criatura que le reveló la posición de la ciudad fantasma indagando quien era. Artemisa levantó la mirada al horizonte con ojos de gran miedo, conteniendo el aliento como si supiera de que el arma secreta era alexia, y preguntó:
- ¿de que criatura hablas alexia ? – con tono imperativo y miedo en su voz
- De la criatura extraña con sonrisa macabra y voz profunda como la eternidad.
- No puede ser y que te dijo – respondió artemisa exaltada.
- Que en otro momento nos presentaríamos y él hizo aparecer la ciudad fantasma frente a mis ojos.
- Lo que has visto alexia tiene muchos nombre pero no lo pronunciaré en este templo sagrado – dijo alexia con tono grave- solo debes saber de que no es tu amigo y que en verdad tu destino está conectado con el de la extraña criatura en otro momento del futuro y ahora debes olvidarte del suceso y concentrarte en dominar al máximo tu poder por lo necesitarás más de lo que te imaginas.
Alexia sorprendida por la intempestiva reacción de artemisa, la observó detalladamente dándose cuenta de que artemisa sabia de la extraña criatura y de sus designios malignos, sin embargo también podía percibir que el poder de la extraña criatura era incomparablemente mayor que el de artemisa y que ella no podría hacer nada contra eso.
Nunca más volvió a pronunciar palabra alguna de aquella conversación.
Luego del crudo invierno artemisa completó el entrenamiento con artemisa y emprendió el regreso a los bosque encantado y en la despedida de Dell-rum artemisa se obsequió a alaxia un talismán de color rojo que relucía como el fuego cuando la maldad de las criaturas vivas se hacía presente, cuando alexia lo tomo entre sus dedos el diamante se materializó de repente y emanó una luz dorada como la del destino de luim cuando brillaba en Dell-rum y luego volvió a ser rojo como una llama apagada.
- El diamante de coral te advertirá cuando la maldad esté rondando a tu alrededor cuídalo y no dejes de practicar lo que has aprendido, Dell-rum estará siempre a tu lado alexia.
Al terminar de hablar toda la ciudad simplemente se desvaneció poco a poco mientras artemisa dio media vuelta y comenzó a caminar hacia el centro del templo y otra vez allí estaba sola alexia en medio de las tierras muertas, cargó con coraje sus objetos y emprendió de vuelta el camino en una noche fría ya al comienzo de la primavera.
Alexia camino tras días y tres noches casi sin descansar tratando de llegar lo más ante posible a sus bosques tan queridos. Sin embargo el camino no le iba a ser corto y mucho menos tranquilo.
Después de caminar casi 30 días, en una madrugada de primavera sobre la llanura del Ires, una tempestiva brisa de hedor funesto le levantó un implacable escalo frío en lo profundo del corazón a la gran reyna, pero esta vez fue como si alguien hubiera abierto una extraña puerta, más solo los poderosos hechiceros serían capaces de percibir dicha apertura. Alexia desenvainó a Treva sigilosamente, y comenzó a caminar tan sutilmente como una sombra y tan veloz como un eco. Avanzó al este una milla prácticamente y se colocó en una especie de altiplano de la llanura y allí mismo debajo de ella, pudo distinguir una criatura horrible, de alta estatura y con dagas en los miembros y sus ojos incandescentes de fuego, era de la misma especia que Wruam “la daga”, el ser que dio muerte al abuelo de alexia. Al corazón de alexia se encendió de una súbita ira apenas controlada, puesto de que estaba solo sino en páramo se vía la figura de un hombre alto a caballo de vestimentas oscuras y una capucha negra, su corcel era negro como la noche y sus ojos sin pupilas rojos como la sangre, el supuesto caballero estaba de espaldas a alexia y en diagonal se podía observar al figura del monstruo, pero lo más extraño era que a unos pasos detrás del familiar de Wruam se veía como un círculo de color violeta el cual estaba suspendido en forma vertical como un espejo de agua ya que se veían ondas como cuando se arroja una roca en un estanque, el caballero negro se comunicó de alguna manera con la horrible criatura y de repente el caballero esgrimió una terrible espada de hoja obscura como la misma noche, y opaca sin brillo pero filosa como ninguna espada se vio jamás en Dominaria y la abatió sobre el hombro izquierdo de la criatura con gran fiereza, la criatura soltó un extraordinario chillido muy similar al que escuchó alexia en el momento de la aparición de Wruam, el chillido era desgarrador a tal punto que se arrodillo ante la criatura de a caballo y este deslizó la espada como queriendo destajarle lo que parecía ser el hombro, de repente y entre los gritos de funesta criatura el caballero levantó una vez más su espada y de igual manera procedió sobre el hombro derecho la vestia doblegó el agudo chillido, se levantó como desesperada del dolor corriendo hacia atrás de espaldas al caballero unos posos y pareciendo sangrar un líquido espeso de color negro intenso, burbujeante y humeante parecía largar un olor indescriptible, cuando se comenzaron a ver salir de las heridas pequeñas puntas apenas brillantes como si cuchillos emergieran de aquella carne nefasta retorciendo de dolor a la monstruosa criatura y así durante unos minutos alexia vio crecer delante de sus ojos 2 poderosas hojas de acero brillantes como espadas que traspasan la carne del enemigo, sobre los hombros de la horrible criatura, ahora su apariencia era aplacadora, el fuego de sus ojos era increíble, la ira ente ese caballero obscuro era inconmensurable.
El caballero negro volvió a envainar la espada y repitió unas palabras más en un lenguaje nunca antes oído por alexia, al concluir el mensaje arreó su caballo y con un relincho este dio un gran salto traspasando el portal, ya al cruzar el portal comenzó a desvanecerse hasta desaparecer. Alexia aterrada por la maldad de estas criaturas se escondió súbitamente cuando escuchó a la bestia dar un grito más pero esta vez era como el de la consagración de algún glorioso acto, alexia se asomó para ver lo que sucedía y se encontró con que la criatura estaba desplegando los sables y extendiendo todo su cuerpo y una especie de rato le comenzó a circular por todo su cuerpo como si la metamorfosis estuviera llegando a su fin, la criatura cayó sobre la tierra su color se hizo más verde como un camuflaje y sus dagas más brillantes como si hubiera ascendido de rango, se incorporó lentamente y comenzó a reír, al igual que el ser que alexia había conocido su voz era como una catacumba en el infierno, los rayos se fueron extinguiendo poco a poco hasta que al Final desaparecieron del cuerpo del monstruo y de repente solo desapareció.
Alexia consumida por el terror se escondió una vez más, y comenzó a alejarse poco a poco de ese horrendo lugar preguntándose que cosa sería esa y quien era el caballero negro, y lo peor de todo cuales serían sus obscuros designios.
Alejándose lo más que pudo alexia caminó rápidamente toda la noche sin descanso alguno hasta llegar a orillas de un brazo del Iren a la luz de la mañana a pocas millas de allí veía que un pequeño bosque en el que el Iren traspasaba y alexia se dirigió al resguardo de los árboles.
Alexia no podía sacarse el recuerdo de lo vivido y la sensación de ver tanta maldad pisando en las tierras prometidas, y la imagen de su abuelo le hacía correr una brillante lágrima sobre su rostro, que fue refrescado y enbellecido con las puras aguas del Iren.
Al llegar la noche alexia retomó el camino que la llevaría las tierras de yavimaya y caminó durante varios días más hasta que una mañana con el sol en el naciente, alexia notó la presencia de un grupo de caballeros con escudos extraños y armaduras novedosas se detuvo y ejecutó un hechizo de visión y logró ver un grupo de 4 caballeros de armadura poderosa y espadas grandes y largas, hombre fuertes de cabellos obscuros y estandartes dorados cabalgando a toda velocidad hacia el lugar donde ella se encontraba. Estos hombres no son de estas tierras dijo alexia vendrán del lado obscuro del planeta tal.
Alexia con sumo cuidado se ocultó tras unas rocas y bajo un hechizo se volvió momentáneamente transparente.
Los soldados se volvieron a sus lados y comenzaron buscar a diestra y siniestra en el lugar donde se encontraba alexia hasta que en un momento un soldado landó un sablazo sobre la roca donde alexia se encontraba, hiriendo el brazo izquierdo de alexia en forma peligrosa.
Alexia tras el embate perdió la concentración y su hechizo se resolvió y volvió a ser visible con gran valentía esgrimió a Treva y los hombres retrocedieron como si hubiesen visto al mismo demonio hacerse visible.
- ¿Que quieren de mi extraños hombres, por que me atacáis de esta manera? –preguntó alexia exaltada por el embate.
- Queremos tu cabeza luz viviente de yavimaya! – contestó el más poderoso de los hombres esgrimiendo su espada.
- Quién los manda extraños hombres, para quien trabajan? – entonó alexia con tono de ira desafiante.
- Lo sabrás en el infierno maldita hechicera!!!!! – contestó otro de los hombres quien inmediatamente cargó en ataque sobre alexia.
Alexia con gran maestría elevó su poder terriblemente en tan solo unos pocos segundos cerró los ojos y llevándose ambas manos al pecho sobre Trava, que se encontraba boca abajo extendió el brazo derecho y dejó caer a sus pies un terrible rayo de luz azul en el momento que la ira se apoderaba de ella y abría sus ojos. Alexia realizó un anillo de fuego tan alto como los arboles del bosque de Yavimalla, el fuego azul de sus ojos ardía de forma intensa reflejando como aquel caballero sin poder detener su corcel comenzó a quemarse bajo las llamas azules del poder de alexia.
El resto de los soldados quedaron momentáneamente impactados por la forma de resolver el ataque de la reyna.
En el momento en que alexia tomaba su máximo poder se escuchó nuevamente el chillido de la gran bestia sable.
Alexia comprendió por un momento de que estos hombres eran solo la excusa para atraer a la horrible criatura.
Alexia terminó el anillo de fuego miró a los tres soldados que quedaban y les dijo:
- El familiar de Wruam no les advirtió de mi verdad? – preguntó alexia con tono suspicaz.
- Como .. como ... sabes tu de Wruam? – respondió uno de los soldados estremecidos por el terror del nombre.
- Yo soy quien le dio muerte y lo devolvió al infierno de donde salió. – Respondió alexia con tono grave y poderoso.
De repente un frió torbellino heló el corazón de alexia y los hombre quedaron quietos con la mirada tiesa cuando sus torsos comenzaron a separarse de sus cinturas y su cabezas de sus cuerpos y tras ellos la horrible figura del doble de la altura de un hombre, miraba atentamente con sus ojos en llamas a la joven reyna de yavimaya.
Los restos destajado de los hombres de estandarte dorados cayeron al suelo y sus caballos tras un relincho temerario huyeron sin dejar huellas. Alexia no podía creer la velocidad de este monstruo de piel verde obscura y negra, que se erguía sobre sables con forma de espadas cíngaras.
La criatura contempló atentamente a la reyna y dijo:
- No tenía que advertir a estos miserables mortales de tus poderes, con saberlo únicamente yo era suficiente, aunque no beneficioso para ti.. ja...jaja....- replico el monstruo en forma burlona y diabólica.
- ¿Que te hace pensar que me vencerás horrible monstruo ha?
- Simplemente tu miedo. – respondió el monstruo lanzando un destajador sablazo en dirección del pecho de alexia a una velocidad increíble.
Alexia en una adrenalínica reacción desapareció de repente dejando al monstruo asombrado y paralizado por la despatición cuando alexia reapareció detrás de él y empuñando a trava atacó a la bestia de forma totalmente sorpresiva, la bestia se movió muy velozmente, pero el sablazo de treva fue muy profundo y alcanzó a herir el brazo derecho de la criatura.
De inmediato la criatura se volvió velozmente hacia alexia. Alexia desapareció otra vez pero su truco no fue muy conveniente ya que al aparecer la criatura lanzó un terrible sablazo hacia su espalda en el momento en que alexia reapareció pero a pesar de la desgracia tuvo suerte ya que el monstruo tenía el brazo muy largo y por esto no fue su daga quien impacto en el rostro de la reyna si no su codo tirándola varios metros hacia atrás.
- No eres rival para los ëarthank, mujersuela, ¡ni si quiera para su magia!. – Gritó la criatura en forma victoriosa.
- No sabes a quien te enfrentas – respondió alexia reincorporándose lentamente con el brazo izquierdo envuelto en sangre, con treva en su mano.
Al ver esto el monstruo levantó sus brazos y tras unas extrañas palabras comenzó a emanar una energía de color negra y con tanta maldad fluía que marchitaba todo le tenía contacto con ella.
De repente la criatura ardió en ira y ejecutó un poderoso hechizo en el cual tentáculos enormes como los de su cabeza comenzaron a salir de tierra comosi fuera un gran pulpo para atrapar a alexia. Ella sobresaltada trató de escapar pero sus esfuerzos fueron inútiles, los tentáculos la apresaron por más que trava destrozara algunos con su filo élfico.
El monstruo corrió otra vez en ataque cuando alexia ardió en cólera a tal punto que sus cabellos se erizaron junto con su aura y pudiendo soltar su mano derecha lanzó una terrible y poderosa bola del tamaño de una pelota sobre la tierra y de repente un anillo de fuego azul tan luminoso y profundo como el océano se hizo presente con un área de cobertura de casi 5 metros. Todos los tentáculos que la aprisionaban comenzaron a soltarla cayendo quemados y emitiendo un chillido de dolor ensordecedor. Cuando la bestia vio esto sus ojos se segaron momentáneamente y su sablazo terminó dando contra una roca metros más allá de alexia. Alexia se dio cuenta de que la luz de su poder lo había cegado momentáneamente y de inmediato ejecutó un hechizo con las piernas ligeramente abiertas, las manos unidas como una pirámide sobre su cabeza y su rostro mirando al cielo; de repente dos sombras con ojos azules fuego si hicieron presentes al lado de alexia eran como espíritus de soldados druidas con dos espadas cada uno y enseguida cargaron en un feroz ataque sobre el monstruo. Este reincorporándose de su salto destajó a las sombras sin tener compasión. Cuando terminó con ellas y levantó la cabeza hacia alexia ya fue demasiado tarde ya que alexia había conjurado uno de los hechizos más poderosos, y unas extrañas almas salieron de la tierra, de los cielos y hasta del otro lado del bosque y comenzaron a traspasar al monstruo de lado a lado dejando hoyos de luz de un color azul intenso como el que dominaba los ojos de alexia y así las almas pasaron una y otra vez por el cuerpo de la bestia mientras esta chillaba como si el dolor fuera eterno y nunca acabara.
La criatura se había vuelto del color del espíritu de alexia y su alma abandonó el terrible cuerpo de espadas y junto a las otras volvió a la tierra de donde habían salido las demás, mientras su cuerpo, tirado sobre la suave hierba, se volvió lentamente una piedra de cristal.
Alexia agotada por la energía para controlar las almas de su conjuro, más el dolor de la herida de su hombro, cayó rendida sobre las hierbas y allí durmió largo y tendido varias horas.
Mientras estaba dormida, pesadillas terribles y horrorosas la envolvían como si la espada que la hiriera hubiera estado maldita. Imágenes de un oscuro y terrible personaje se le cruzaban una y otra vez en sus sueños, cuando apareció otra vez la figura de la extraña criatura de sonrisa tenebrosa; de repente alexia exaltada despertó del sueño y se vio la herida que yacía en muy mal aspecto y debía curársela antes de que se infectara todavía más. Su cuerpo volaba de fiebre y estaba todavía muy débil para avanzar, pero su espíritu iba mucho más allá de lo conocido entre los hombres, su espíritu era quizá más poderoso que su fuerza y lentamente se puso de pie esa tarde de primavera, comenzó a avanzar una vez más hacia los bosques encantados, pero sus fuerzas eran pobres y sus piernas la abandonaban de vez en cuando, y aún así alexia se arrastraba entre delirios de la fiebre y alucinaciones.
Caída la noche se detuvo cerca de unas rocas a descansar hasta que no se sostuvo más, así alexia la “luz viviente de yavimaya” cayó desvanecida ya sin aliento ni posibilidades de sobrevivir en aquella tundra desolada.

De los druidas
Poco a poco alexia comenzó a abrir los ojos y se encontró con la vista nublada casi ciega estaba, pero muy atontada no distinguía entre la ceguera y el cansancio así que poca importancia le dio a sus ojos en ese momento. Al cabo de unos minutos y sin pronunciar palabras su vista comenzó a enfocar y las pálidas imágenes comenzaron a aclararse, poco a poco alexia comenzó a sentirse bien como si ya hubiera estado en aquel páramo algo familiar para ella. Al cabo de varios minutos de desconcierto y a medida que recuperaba la vista alexia comenzó a recordar las imágenes de su última batalla y exaltándose llevó su mano al brazo izquierdo donde la espada de aquel caballero se le injertara en la carne y sorpresivamente su herida se había sanado dejando una cicatriz extraña de color negro muy extraña, en ese momento la vista de alexia se había tornado clara y pudo ver un arbol luminoso con pequeñas partículas dentro de él que se movían de un lado a otro. El rostro de alexia se regocijó de felicidad.

Por Pablo

 

 

.: Web Site Oficial de Juramento Power Metal :.
[Shows Fotos Multimedia Integrantes Biografía Letras Contacto
Libro de visitas]

Para sugerencias, comentarios o intercambios respecto de esta web: juramentocba@hotmail.com